Descubre qué debe revisar una comunidad de propietarios después del verano y cómo el mantenimiento preventivo puede evitar averías y gastos inesperados.

Una de las preguntas más habituales de presidentes de comunidades y administradores de fincas es sencilla:
¿Cuánto cuesta mantener una comunidad de propietarios en Madrid?
La respuesta depende de muchos factores. No cuesta lo mismo mantener un pequeño edificio de viviendas que una urbanización con varios portales, garaje, piscina, jardines, zonas comunes y servicio de conserjería.
Por eso, comparar únicamente el precio final de dos presupuestos puede llevar a una conclusión equivocada.
En este artículo explicamos qué servicios influyen realmente en el coste de mantenimiento de una comunidad, qué partidas conviene revisar y cómo conseguir un presupuesto ajustado a las necesidades reales del edificio.
No.
El presupuesto mensual de una comunidad depende principalmente del tamaño del inmueble, sus instalaciones, la frecuencia de los servicios y el nivel de mantenimiento que se quiera contratar.
Una comunidad pequeña puede necesitar únicamente limpieza y algunas revisiones periódicas, mientras que una urbanización grande puede necesitar varios servicios coordinados durante todo el año.
Entre los servicios que pueden formar parte del mantenimiento de una comunidad están:
Además, existen determinadas instalaciones y elementos comunes que tienen obligaciones específicas de mantenimiento, inspección o revisión.
La Comunidad de Madrid recuerda, por ejemplo, distintas obligaciones relacionadas con instalaciones eléctricas, ascensores y gas en comunidades de propietarios.
Es uno de los primeros factores que debe analizar cualquier empresa.
No es lo mismo trabajar en:
Un edificio de 15 viviendas
que en:
Una urbanización de 150 viviendas con varios portales y zonas comunes.
El número de portales, plantas, escaleras, ascensores, metros cuadrados y espacios exteriores influye directamente en las horas de trabajo necesarias.
La frecuencia también tiene un impacto importante.
Por ejemplo, la limpieza puede realizarse una vez por semana, varios días o diariamente, dependiendo de las características y necesidades de la comunidad.
Lo mismo sucede con otros servicios.
Una comunidad con jardines amplios necesitará un mantenimiento diferente de un edificio sin zonas exteriores.
Una urbanización con piscina tendrá además una planificación específica durante la temporada.
Dos presupuestos pueden tener precios muy diferentes y, sin embargo, estar ofreciendo servicios aparentemente similares.
La razón suele estar en lo que incluye cada contrato.
Antes de comparar propuestas conviene comprobar si el precio incluye:
Cuanto más clara sea esta información, más fácil será comparar presupuestos correctamente.
Un edificio nuevo y una finca de varias décadas no tienen necesariamente las mismas necesidades.
Las instalaciones antiguas pueden requerir una supervisión más frecuente y pueden presentar incidencias que un edificio nuevo todavía no necesita afrontar.
En Madrid, además, determinados edificios están sujetos a inspecciones periódicas. El Ayuntamiento de Madrid establece, con carácter general, la primera ITE al año siguiente de cumplir 30 años en los supuestos previstos y establece revisiones posteriores cada diez años.
Por este motivo, el mantenimiento preventivo adquiere especial importancia a medida que envejece el inmueble.
Una piscina puede convertirse en una de las partidas relevantes del presupuesto anual de una urbanización.
Hay que tener en cuenta la limpieza, tratamiento del agua, revisión de equipos, productos, puesta en marcha y cierre de temporada y, cuando corresponda, otros servicios relacionados.
Además, durante 2026 el sector ha advertido de un incremento aproximado del 9 % en el coste medio del mantenimiento de piscinas comunitarias.
Por tanto, las comunidades con piscina deberían revisar especialmente qué incluye su contrato y qué servicios se facturan aparte.
No existe una tarifa universal.
Como referencia, algunos servicios individuales pueden encontrarse en el mercado con precios muy diferentes según el tamaño y las características del edificio. Por ejemplo, las estimaciones publicadas durante 2026 para servicios de limpieza de comunidades muestran diferencias importantes en función de superficie, frecuencia y elementos incluidos.
Esto demuestra por qué ofrecer una cifra única para el “mantenimiento de una comunidad” puede resultar poco útil.
Una comunidad con limpieza y mantenimiento básico no debería compararse con una urbanización que incluye:
conserjería + limpieza + jardinería + piscina + mantenimiento + control de accesos.
Son contratos completamente diferentes.
La mejor forma de conocer el coste real es estudiar primero las necesidades del edificio.
Un presupuesto profesional debería permitir saber exactamente qué se está contratando.
Como mínimo, debería indicar:
Debe quedar claro qué trabajos realizará la empresa.
Cuántas veces se realiza cada servicio y en qué periodos del año.
Qué equipo se asignará a la comunidad y cuál será el sistema de sustituciones.
Qué productos, herramientas o materiales están incluidos.
Cómo se gestionan las averías y qué tiempo de respuesta se ofrece.
Qué trabajos no están incluidos y cómo se presupuestarán.
Debe quedar claro el precio, periodicidad, impuestos y cualquier condición relevante.
Ahorrar no significa necesariamente contratar el presupuesto más barato.
En muchos casos, una gestión más eficiente puede ayudar a controlar el gasto.
Es conveniente analizar periódicamente qué servicios tiene contratados actualmente la comunidad y qué incluye cada uno.
No hay que comparar únicamente el precio.
Hay que comparar qué recibe la comunidad a cambio de ese precio.
Detectar un problema antes de que se convierta en una avería importante puede evitar gastos mayores.
Cuando una comunidad trabaja con numerosos proveedores diferentes, la gestión puede complicarse.
Una empresa capaz de coordinar varios servicios puede facilitar la comunicación y el seguimiento de incidencias.
No todas las comunidades necesitan los mismos servicios ni la misma frecuencia.
El contrato debería adaptarse al edificio y no al contrario.
Para determinadas comunidades puede ser una opción interesante.
Por ejemplo, una urbanización puede necesitar:
Limpieza + conserjería + jardinería + mantenimiento + piscina.
Gestionar todos estos servicios con diferentes proveedores significa tener que coordinar distintas empresas, teléfonos, horarios, facturas y responsables.
Un proveedor integral puede centralizar parte de esta gestión.
Esto resulta especialmente interesante para administradores de fincas que gestionan varias comunidades y necesitan reducir la carga operativa de coordinar proveedores.
El propio Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid destaca la creciente complejidad de las obligaciones y mantenimientos asociados a las comunidades de propietarios.
Una comunidad debería pensar en el mantenimiento como una inversión y no únicamente como un gasto.
Un pequeño problema en una instalación puede convertirse en una reparación mucho más costosa si no se detecta a tiempo.
El mantenimiento preventivo permite establecer revisiones periódicas y detectar necesidades antes de que afecten gravemente al funcionamiento del edificio.
Además, determinadas actuaciones de conservación y mantenimiento de elementos comunes pueden estar vinculadas a obligaciones legales. La Comunidad de Madrid señala que las actuaciones necesarias para garantizar la adecuada conservación, seguridad, habitabilidad y accesibilidad del inmueble pueden tener carácter obligatorio en los supuestos establecidos por la normativa.
No hace falta esperar a que exista un problema para comparar proveedores.
Puede ser recomendable revisar las condiciones cuando:
También puede ser un buen momento cuando cambia la administración de la finca o cuando la junta quiere revisar de forma global los gastos de mantenimiento.
Una buena comparación debería hacerse en una tabla.
Por ejemplo:
| Concepto | Empresa A | Empresa B | Empresa C |
|---|---|---|---|
| Limpieza | ✓ | ✓ | ✓ |
| Conserjería | ✓ | ✓ | — |
| Jardinería | ✓ | — | ✓ |
| Piscina | ✓ | ✓ | ✓ |
| Mantenimiento | ✓ | ✓ | ✓ |
| Sustituciones | ✓ | — | ✓ |
| Atención de incidencias | ✓ | ✓ | ✓ |
| Precio mensual | € | € | € |
De esta forma, la junta puede comprobar si realmente está comparando tres propuestas equivalentes.
La respuesta depende de las características concretas del edificio.
No es recomendable establecer un precio únicamente por el número de viviendas.
Para realizar una valoración adecuada hay que conocer, entre otros aspectos:
Con esta información es posible preparar un presupuesto mucho más ajustado a la realidad de la comunidad.
En Imora trabajamos con comunidades de propietarios, administradores de fincas y empresas que buscan centralizar diferentes servicios de su edificio.
Nuestro objetivo es ofrecer una gestión sencilla, transparente y adaptada a las necesidades reales de cada inmueble.
Podemos coordinar servicios como:
Conserjería, limpieza, mantenimiento, jardinería, piscinas y control de accesos.
En lugar de aplicar un paquete idéntico a todas las comunidades, estudiamos las características del edificio y definimos qué servicios necesita realmente.
Solicita una valoración para tu edificio y estudiaremos sus necesidades para preparar una propuesta ajustada.